sábado, 16 de abril de 2011

Recuerdos del futuro

Si esperas leer un tributo a von Daniken, éste no es tu post. Pero no descartes que el futuro me lleve por esos derroteros, porque como dice el refrán: "nunca digas de ese agua no beberé..."

Hablemos del futuro imaginado, de esas visiones del futuro que la humanidad ha tenido desde siempre, pero principalmente desde el siglo pasado. ¿Cuántos de nosotros no hemos pensado e imaginado cuando eramos niños, qué sucederá en el año 2000?

Ciudad del futuro. Metropolis (1927).

Viajes turísticos espaciales, vehículos voladores para todos, curación de casi todas las enfermedades, pistolas de rayos laser, ciudades en la luna, robots humanoides sirvientes, aparatos para el hogar que nos harían todas las tareas. Tantas y tantas cosas que estabamos completamente seguros de ver...

Ciudad acuática prevista para el año 2000.

Esa pregunta ha acompañado a la imaginación colectiva desde siempre, ¿cómo será el futuro? Desde la literatura de Verne, pasando por las revistas Pulp Fiction como Amazing Stories, hasta las producciones cinematográficas. Y siempre, ha estado presente en la buena ciencia ficción.

Portada del número de abril de 1934 de la revista Sciene and Mechanics.

Las expectacivas mega optimistas en la ciencia médica han quedado desfasadas dramáticamente. Una predicción de 1955 aseguraba que en 1999, una persona de  90 se le consideraría un joven., según publicaba el Dr.  Lowry H. McDaniel. O la presencia de hospitales en el espacio para curar a los enfermos. Con la que está callendo en la sanidad, imaginemos las listas de espera...

Carleston Gazette, 9 de junio de 1955

Hospitales en el espacio...

En lo referente a la vida doméstica, hay cosas en la que si acertaron, como por ejemplo, hacer la compra desde casa, usando una pantalla táctil. Tambien tenemos robots de cocina, robots limpiadores, pero lejos de esa imagen de robots humanoides al estilo Asimov, preparados para todas las tareas.

Cocina automática del futuro.

Cada época tiene las visiones del futuro, muy condicionadas por la novedad de los descubrimientos y las modas. La novedad de lo nuclear y de la electrónica de consumo, provocaron que se pensara que las plantas atómicas serían el futuro de casi todo. Desde coches atómicos, hasta centrales que mas bien parecen factorías lecheras sin ningun peligro. Que lejos quedaban aún Chernóbil y Fukushima.

Central atómica, publicada en Amazing Stories, en 1959

Y el aspecto de las ciudades tampoco ha cambiado tanto como se pensaba. Lejos e imposibles quedan aquellas imagenes de ciudades repletas de pasarelas volantes, aeronaves y rascacielos por todos los sitios. Incluso esa ciudad oscura que nos plantea Ridley Scott en "Blade runner", ambientada en 2019 en Los Angeles, parece que tampoco vaya a cumplirse.

Ciudad del futuro. Que lejos parece todo.

Como dice Matt Novak, inventor del término Paleofuturo: "Las imágenes del futuro son reflejo de la época en la que se crearon". Por ejemplo, la novedad de la aviación y los grandes rascacielos produjeron esas visiones de ciudades como hormigueros rodeados de naves voladoras. La aparición de los viajes espaciales, la energía nuclear y la electrónica de consumo, dieron lugar en los años 50 una explosión de visiones utópicas de futuro. Visiones enmarcadas dentro del sueño americano, el vinilo y la sensación de que todo era posible.

Luego llegaron los 70 y los 80. Las reconversiones industriales, las crisis, la decadencia de las industrias y las ciudades, provocando otra oleada de visiones negras tipo Mad Max, Blade Runner, Soylent Green, la "aparentemente" bella sociedad de La fuga de LoganEl Planeta de los Simios. Visiones cinematográficas distópicas del futuro, pero claro, no son las primeras. Recordemos Un mundo feliz de Huxley , 1984 de Orwell o Fahrenheit 451 de Bradbury.
Aquí podemos ver el Trailer de Soylent Green (1977).  Está basada en la novela de Harry Harrison de 1966, ¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio!




Es en este contexto, en el que creo que la ciencia ficción, ese género a veces es tan denostado por muchos, como un género de segunda, ha hecho en el pasado, hace en el presente y hará en el futuro una gran contribución a la sociedad. Imaginando futuros, problemas, relaciones sociales y soluciones para todos ellos. Claro que el desfase entre lo imaginado y lo que realmente se hace presente, siempre va a estar, pero acaso ¿no merece la pena el camino recorrido? Yo al menos creo que si.

Si tuviese que quedarme con alguna imagen de este paleofuturo, sería sin duda con esta postal futurista de New York o la escena icicial de la ciudad de Los Angeles, en Blade Runner.

Postal de 1915, donde se reflejaba el New York del futuro.


13 comentarios:

  1. Realmente preciosas, me encanta Metrópolis.

    ResponderEliminar
  2. TRemendo post, fantástico. Pienso que el modelo Blade Runner si recogia tendencias urbanas del futuro. Pienso en Detroit que ha perdido parte de su población por la deslocalicación de la industria del motor. La ciris urbana que sufre: edificios abondonados, paro, prostitución,delincuencia está a punto de convertirla en destino del tuirsmo de aventura global.

    ResponderEliminar
  3. Otro modelo tremendo de ciudad, o lo que sea, es el que aparece filmado en la película " El jardinero Fiel" . Si damos por cierto que Africa existe esas ciudades miran más a la Edad Media que a un futuro prospero y tecnológico

    ResponderEliminar
  4. curradito el post, me quedo con el modelo Fritz Lang no sólo por la idea sinó por la estética, lo más conceptual i vanguardista del momento, siempre me gustan los primeros, el señor ridley scott es merecedor de una larga disertación sobre los enigmas hombre-màquina, más propio de tertulias filosoficopelmas, aunque su peli es una de mis preferidas. Me gusta mucho esa postal de 1915, porque en tres dias voy a verla.

    ResponderEliminar
  5. Leovi, muchas gracias por tu comentario.

    ResponderEliminar
  6. Es bastante cierto, mono3, muy interesante el aporte que realizas del entorno urbano de Blade runner. Hay muchas cosas que salen en la película que son un acierto, pero otras no, como esos coches voladores. Pero claro, Deckar no sería el mismo sin ese coche. Y lo que mencionas re las chabolas africanas, creo un viaje por allí es lo más parecido a hacer un viaje en el tiempo a las afueras de cualquier ciudad europea de hace mas de cinco siglos.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. Compartimos gustos, Josep Ferriol, en cuanto a esa estética. Y lo que dices del señor Scott, creo que aunque muchas de sus películas no son demasiado buenas, Alien y Blade Runner están entre las escogidas del género, sin duda.

    ResponderEliminar
  8. Desconozco casi todo cuando hablamos de ciencia-ficción: autores, directores de películas, ... No estoy orgullosa, pero no consigo que me interese. No estoy de acuerdo en que sea un género denostado, realmente creo que tiene su público, pero que hay gente, como en mi caso que no le llama la atención o directamente no creo que me vaya a gustar. Ya estoy muy vieja? Seguramente.
    De todas maneras, me gustan las imágenes que muestras y lo que cuenttas está muy bien, da ganas de saber más.

    ResponderEliminar
  9. GRacias, anónimo, por tus palabras. No hay que saber de matemáticas, ni de ciencia para disfrutar de un buen libro. Pero claro, como todo, es cuestión de gustos. De todas formas, las imágenes hablan por si solas y creo que su belleza casi onírica es casi indiscutible.

    Un saaludo.

    ResponderEliminar
  10. Comparto completamente tu reflexión, y los que por compartir dicha afición hemos pasado por las diferentes visiones según han ido evolucionando creo que siempre hemos pensado sobre ello.
    Supongo que cada uno en su campo ha podido de manera más cercana, contemplar como varian las expectativas con el tiempo, yo al menos, en la parte tecnólogica que siempre he segido muy de cerca, he ido observando la diferencia entre lo que se piensa que habrá en el futuro (en esto más de 5 años es futuro lejano) y lo que luego realmente hay.
    ¿Alguien se anima a predecir el futuro?

    ResponderEliminar
  11. @David, en la tecnología es uno de los ámbitos donde el desfase es más patente. Es increíble que casi nadie predijera la miniaturización de los componentes. Asi en casi todas las películas de época, los ordenadores eran grandes máquinas que ocupaban habitaciones neteras y manejadas por expertos en bata blanca.
    Predecir el futuro.... yo no me atrevo.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...